La profesionalidad

¿Desde qué momento en la carrera de un actor podemos decir que éste es un profesional?

¿Desde que pisa un escenario? ¿Desde que cobra su primer trabajo? ¿Desde que vive de su profesión? ¿Desde que es conocido? ¿Desde que es famoso?

A nuestro humilde parecer en todos y cada uno de los casos mencionados anteriormente es posible ser profesional, ya que este adjetivo no es aplicable según trabajes más o menos sino en función de cómo trabajes. Está claro que en el caso de vivir de tu profesión, la misma palabra lo indica, ya eres un profesional pero ¿eres un buen profesional? Un actor conocido puede no ser un buen profesional porque no tome su trabajo en serio y traiga a sus compañeros de cabeza con fallos, retrasos, exigencias y milindreces. Naturalmente a este tipo de profesionales se les permite ser así porque atraen a “las masas” tengan o no un buen resultado final.

Un actor que para “sobrevivir” compagine el escenario con servir copas pero que se apasiona por cada verso que proyecta, por cada gesto que realiza en escena y además de todo ello cumple con su trabajo en todos los sentidos, se preocupa por estar al cien por cien en todo lo que haga, ya sea un Lorca, una animación o un Shakespeare, en un Lope de Vega o en la calle, ése, ése actor es un buen profesional.

Pensandolo bien, todo esto es aplicable a cualquier profesion, ¿es mejor profesional el médico que te alivia el dolor con buenos modos y una sonrisa amigable o el que te alivia el dolor sin mirarte a la cara y con prisas? Ambos han cumplido con su deber, han aliviado el dolor pero sin duda el que además de ello ha observado que eres una persona y no un número, ha cumplido mejor con la definición de buen profesional, sí, algunos dirán que eso no es ser mejor profesional sino mejor persona y les daré la razón también, porque muchas veces ambas cosas van juntas. En al caso de profesiones que no conlleven el trato con “público” también es aplicable. Es mejor profesional el artista pintor que cuida cada trazo, estudiando cada color que aplica, volviendo a empezar una y otra vez la pintura hasta que consigue el resultado que tiene en su cabeza que el artista que los hace como churros para venderlos como tales.

Escogí este tema como entrada de este mes porque hace poco yo misma tube un traspiés y no sentí haber cumplido de todas todas con mi trabajo, lo cual desató mi preocupación y el consiguiente debate al respecto. No se qué suspicacias habré levantado con alguna de mis palabras, espero que ninguna pues esa no es mi intención, solo he soltado lastre para poder seguir navegando.

María. De Picaros Sin Patria.

Anuncios

2 comentarios to “La profesionalidad”

  1. hola, Se considera que uno es profesional, cuando cobra por el trabajo que realiza, un beso.

  2. Si, si, eso está claro ya arriba lo menciono:

    “…Está claro que en el caso de vivir de tu profesión, la misma palabra lo indica, ya eres un profesional…”

    La entrada de este mes iba más allá de ese tecnicismo, era para hacer mención a los bueno profesionales y a los malos claro:

    “…Un actor que para “sobrevivir” compagine el escenario con servir copas pero que se apasiona por cada verso que proyecta, por cada gesto que realiza en escena y además de todo ello cumple con su trabajo en todos los sentidos, se preocupa por estar al cien por cien en todo lo que haga, ya sea un Lorca, una animación o un Shakespeare, en un Lope de Vega o en la calle, ése, ése actor es un buen profesional…”

    Me reitero en lo dicho.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: